Natalia Sprenger

Así es el museo Van Gogh visto desde casa


Natalia Sprenger

Natalia Sprenger

Reportera El Futuro es Apasionante

Pocos pintores en la historia del arte han despertado la fascinación de Vicent Van Gogh. La búsqueda casi mística que siempre caracterizó su obra, su atormentada personalidad obsesionada con la pintura, la mutilación de su oreja izquierda (y la teoría de que en realidad fue su amigo el también artista Gauguin quien la cortó tras una discusión), sus ingresos en hospitales psiquiátricos, la hermosa relación con su hermano menor Theo y, por supuesto, el completo fracaso comercial de sus pinturas que le llevaron a vivir casi en la indigencia (“Para triunfar se necesita ambición, y la ambición me parece absurda” escribió a su hermano, con quien se escribía largas cartas, a través de las cuales se ha podido conocer gran parte de su vida). Un fracaso que contrasta con los precios que han alcanzado algunas de sus obras y la admiración generalizada que se le profesa hoy, ya que nadie discute el lugar de privilegio que ocupa en la historia del arte. Por supuesto, a configurar este mito de artista maldito, incomprendido y rebelde han contribuido algunas de las muchas películas que se han inspirado en el personaje. Tal vez más que en ningún otro pintor.

Sin embargo, la mejor forma de conocer a un artista no es por los avatares que rodean su existencia, sino por su obra. Y en el caso de Van Gogh esta es deslumbrante. Es imposible no contener la respiración ante el asombro de belleza que provocan sus noches estrelladas o no sucumbir ante la sinceridad de sus retratos. Van Gogh realizó toda su obra -más de 2.000 pinturas y dibujos- en una sola década, entre los 27 años en que decidió hacerse pintor y los 37 en que se suicidó. Una parte importante de esta producción se encuentra en el museo que lleva su nombre en la ciudad de Amsterdam. Y aunque ahora por motivos obvios no es posible acercarse a la ciudad neerlandesa para admirar las pinturas, se puede disfrutar de ellas desde casa y con todo lujo de detalles. Natalia Sprenger ha charlado con Peio H. Riaño, periodista e historiador del arte, para conocer todas las posibilidades de la web de este museo “complicado de disfrutar en vivo. En esa complementariedad de la web puedes llegar a consultar archivos y documentos que en otros museos parecen olvidados”. Una web que permite ver todas las obras en alta resolución e incluso hacerlo con rayos X para descubrir lo que habitualmente permanece oculto.

Entrevista: Natalia Sprenger / Noelia Núñez
Edición: Manu Díaz y Ben Gordon
Texto: José L. Álvarez Cedena