Jarry Marim

El catamarán que da la primera vuelta al mundo sin combustibles fósiles


Jarry Marim

Jarry Marim

Segundo capitán del Energy Observer

El 10 de agosto de 1519, cinco embarcaciones comandadas por el navegante portugués Fernando de Magallanes partieron del puerto de Sevilla para iniciar un viaje que buscaba abrir una nueva ruta hacia las Indias Orientales sin bordear África. Una tripulación de 239 hombres se hizo a la mar con un destino incierto y dudosas posibilidades de éxito, de ahí que en su mayoría aquellos marineros fueran prófugos de la justicia, maleantes y morosos. Tres años después, el 6 de septiembre de 1522, arribó al mismo puerto de Sevilla una única nave, la Victoria, al mando del vasco Juan Sebastián Elcano, puesto que Magallanes había muerto en la isla de Mactán peleando contra los filipinos. Tan solo 17 hombres sobrevivieron a una travesía marcada por las enfermedades, las hambrunas y las calamidades. Uno de ellos, Antonio Pigafetta, narró después la expedición: “La galleta que comíamos ya no era más pan sino un polvo lleno de gusanos que habían devorado toda su sustancia. Además, tenía un olor fétido insoportable porque estaba impregnada de orina de ratas. El agua que bebíamos era pútrida y hedionda. Por no morir de hambre, nos hemos visto obligados a comer los trozos de piel de vaca que cubrían el mástil mayor a fin de que las cuerdas no se estropeen contra la madera… Muy a menudo, estábamos reducidos a alimentarnos de aserrín; y las ratas, tan repugnantes para el hombre, se habían vuelto un alimento tan buscado, que se pagaba hasta medio ducado por cada una de ellas”.

No tres, sino seis, son los años que va a demorarse el Energy Observer en dar la vuelta al mundo, pero sus condiciones, obviamente, no serán tan terribles. El catamarán francés, que partió el 15 de julio de 2017 desde París, espera visitar hasta el 2022 un total de 50 países. Comparte con aquella primera expedición que dio la vuelta al mundo hace cinco siglos dos cosas: la seguridad de estar en una misión que expandirá el conocimiento humano, y hacerlo en embarcaciones cuya huella ecológica es mínima, casi inexistente. Es en esta segunda coincidencia donde se pone de manifiesto la verdadera naturaleza y objetivo del Energy Observer, puesto que se trata de un vehículo sostenible, impulsado por una combinación de energías renovables y un sistema de producción de hidrógeno libre de carbono que utiliza agua de mar. Jarry Marim, segundo capitán de la embarcación, destaca la doble labor del Energy Observer: por un lado su misión tecnológica (de ensayo de nuevas formas energéticas) y, por otro, su capacidad pedagógica y divulgativa en cada lugar que visitan. “Este barco es una auténtica herramienta de comunicación entre personas”, asegura.

Después de tanto tiempo embarcada en lo que todos los integrantes de la misión consideran el barco del futuro, Amélie Conty, conservadora y reportera del Energy Observer, lanza un emocionado y necesario mensaje: “Debemos empezar a cambiar las cosas hoy mismo. Nadie va a hacerlo por nosotros. Todos vosotros, detrás de vuestra televisión y vuestras pantallas, estéis donde estéis, moveos, poneos en marcha y contribuid. Dejad de usar plástico. Dejad de hacerlo, no hay excusa. Comed comida local. Intentad comer pescado sostenible. Salid ahí fuera. Simplemente intentad ser más respetuosos con el planeta. Es el único hogar que tenemos”.

Edición:  Pedro García Campos | Ainara Nieves
Texto: José L. Álvarez Cedena


Ecología Energía Océanos Tecnología Transporte