América Valenzuela

El uso del móvil nos acerca a nuestros seres queridos


América Valenzuela

América Valenzuela

Reportera El Futuro es Apasionante

Seguramente, justo después de comerse la última uva, brindar y hacer la ronda de besos y abrazos correspondientes, lo primero que hicieron muchos españoles la noche del 31 de diciembre fue echar mano al teléfono móvil para enviar una felicitación de año nuevo. Esta práctica, primero con los ya pasados SMS y ahora con el Whatsapp, es ya tan habitual que la compañía de mensajería instantánea enseñó músculo unos días después de la nochevieja del 2017, al publicar un comunicado en el que aseguraba que en esa fecha se alcanzaron los 75.000 millones de mensajes. Una cifra tan espectacular que explica por sí sola el éxito de la plataforma propiedad de Mark Zuckerbeg.

También es probable que muchos de los que corrieron a enviar un mensaje nada más entrar en el nuevo año, se propusieran como propósito utilizar menos el teléfono móvil. Porque, no nos engañemos, a estas alturas del siglo XXI lo que parece más que evidente es que ya no somos capaces de vivir sin nuestros smartphones. Sin embargo, asumido esto, la pregunta pertinente tal vez debería ser para qué utilizamos los dispositivos más que buscar en ellos los nuevos culpables de todos los males que nos aquejan. Es cierto que muchos expertos han alertado de que una utilización excesiva de las pantallas no es recomendable, pero también es verdad que no existe catalogada como tal una adicción al móvil, puesto que el teléfono es un medio para el consumo de contenidos o la comunicación con otros, nunca un fin en sí mismo.

Un reciente estudio llevado a cabo por Conecta Research and Consulting para Vodafone España acerca del uso del móvil, revelaba, que contrariamente a lo que muchos creen, la utilización que damos a nuestros teléfonos, más que separarnos de las personas que nos importan (esa imagen que todos hemos visto de parejas que comparten mesa pero ambos miran sus pantallas) nos acerca a ellas. En datos, lo que el estudio muestra es que tres cuartas partes del tiempo que pasamos hablando por teléfono o enviando mensajes por whatsapp lo hacemos con nuestra familia, pareja o amigos. Además, nueve de cada diez de nosotros conservamos las fotos que nos envían por whastapp las personas que nos importan, utilizamos sobre todo emoticonos amigables (besos, risas y corazones) y una de las expresiones que más repetimos a través de whatstapp es “Te quiero”. Para comprobar si, efectivamente, como hacía Stevie Wonder nosotros llamanos “to say I love you”, América Valenzuela ha salido a la calle para trasladar las preguntas de estudio a unas cuantas personas.

Edición: Azahara Mígel | Douglas Belisario
Texto: José L. Álvarez Cedena


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