Ian Carnelli

Jugando al billar con los asteroides


Ian Carnelli

Ian Carnelli

Director misión Hera y del programa de futuras misiones de la ESA

Bruce Willis acaba de cumplir 64 años. Y, aunque se conserva en una excelente forma física, ya no parece tan buena idea dejar en sus manos la seguridad de nuestro planeta. Nadie como él ha desempeñado ese papel de héroe canalla y expeditivo que lo mismo acribillaba a un terrorista que aceleraba a fondo para poner en órbita una nave espacial hacia una muerte muy probable. Y todo, por supuesto, sin perder la sonrisa socarrona del que apuesta a doble o nada en cada una de sus jugadas. Willis se nos ha hecho mayor, y ahora la idea de enviarle a miles de kilómetros de la Tierra cargado de explosivos para destruir un asteroide ya no seduciría ni a Michael Bay, el director de ese despropósito maravilloso titulado Armaggedon. En realidad, parece que lo de intentar hacer que los asteroides vuelen por los aires, no fue nunca una buena idea: “si hablamos sobre desviación de asteroides, la gente piensa en Armaggedon, en Bruce Willis y la bomba nuclear. Pero esto no se corresponde con la realidad”, explica Ian Carnelli, director de la misión Hera de la ESA. “De los asterioides grandes de más de un kilómetro conocemos el 90% y sabemos que ninguno de ellos supone un riesgo en un futuro próximo. Lo que nos preocupa más son los asteroides pequeños que, por su tamaño, reflejan menos luz y son más difíciles de ver desde la Tierra. La técnica que mejor funciona para desviar estos asteroides, en teoría, es la del impacto cinético. Es como cuando juegas al billar y golpeas una bola para desviar otra”. Así que en lugar de a Bruce Willis, parece que a quien necesitamos en realidad es al Paul Newman de El buscavidas.

La amenaza de que un cuerpo proveniente del espacio choque contra nuestro planeta es real. De hecho recientemente supimos que el 18 de diciembre de 2018, un asteoride impactó contra la atmósfera sobre el mar de Bering a 32 kilómetros por segundo. El impacto liberó una energía de 173 kilotones, el equivalente a diez bombas atómicas como la lanzada sobre Hiroshima. Evitar que se produzcan choques que puedan dañarnos es el objetivo de una idea que están desarrollando en conjunto la NASA y la ESA. La agencia americana quiere lanzar en 2021 su misión Dart para ensayar la técnica de cambio de dirección de asteroides mediante impacto, mientras que la ESA quiere contribuir al proyecto con la misión Hera, que sería la encargada de observar y estudiar el impacto causado por Dart.

Rüdiger Jehn, director de la oficina de Defensa Planetaria de la ESA, explica que en la lista de riesgo figuran un total de 809 objetos que podrían chocar contra nuestro planeta. Y, aunque las perspectivas podrían resultar terroríficas, para quien está acostumbrado a ver estos datos a diario la amenaza se convierte en estadística: “el 206QV89 mide 40 metros y podría colisionar el 9 de septiembre de este mismo año, de 2019. Pero las probabilidades son de una entre 11.000, así que es una probabilidad muy reducida”. Un asteoride entre los 100 y los mil metros podría destruir un país entero como el nuestro, explica el español Juan Luis Cano, director de operaciones del Centro de Coordinación de Asteroides Cercanos a la Tierra de la ESA. De ahí que la mejor inversión que podemos hacer es ampliar la red de telescopios para tener siempre un ojo puesto en el cielo. Y así todos podremos dormir más tranquilos… Bruce Willis incluido.

Entrevista y edición:  Noelia Núñez | Aianara Nieves
Texto: José L. Álvarez Cedena


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