Alex Elias

La app que decide por ti dónde cenar o qué película quieres ver


Alex Elias

Alex Elias

Fundador de Qloo

Un buen observador -o un sociólogo avezado en el análisis estadístico- sería muy capaz de anticipar los gustos culturales de la clientela de un bar con un simple vistazo. Vaqueros estrechos, barbas bien recortadas, camisas de cuadros y zapatillas deportivas suelen combinar bien con las canciones de Izal, cervezas artesanas, bicicletas y alguna novela de David Foster Wallace. La música que nos gusta, los libros que leemos, los viajes que elegimos hacer en vacaciones o las exposiciones que visitamos definen una parte de nuestra personalidad, tal vez no la más importante, pero sí una muy golosa para las marcas porque deja multitud de pistas sobre hábitos de consumo respecto a productos de entretenimiento y cultura.

Numerosas aplicaciones móviles de música, series o restaurantes ya incluyen recomendaciones basadas en las puntuaciones o comentarios que los propios usuarios dedican a los lugares que visitan. Su limitación es que cada una de ellas vive en un compartimento estanco, por lo que les resulta imposible relacionar la pasión por los muffins con el último disco de Vetusta Morla (si es que existe). Qloo, pronunciado como “pista” (clue, en inglés), trabaja precisamente en ese nivel, cruzando datos de distintas elecciones sobre una gigantesca base que incluye marcas de moda, películas, programas de televisión, libros, eventos deportivos o locales de copas entre otros, en distintas ciudades del mundo.

La propuesta de Qloo, que se presenta como la “inteligencia artificial de la cultura”, ha convencido a personalidades del mundo del espectáculo, como Leonardo DiCaprio o Elton John, quienes han participado en las distintas rondas de financiación de la compañía. Según Alex Elias, CEO y fundador de la empresa, su objetivo es “formar parte de un cerebro global que entienda los gustos culturales de la gente”. Durante sus siete años de existencia, la base de datos de Qloo ha recogido más de 750.000 millones de referencias, lo que permite a la plataforma establecer relaciones cruzadas en multitud de campos dentro del terreno de la cultura, el espectáculo, la moda o el deporte. Mientras el usuario que utiliza la aplicación recibe consejos y recomendaciones que le facilitan escoger entre la oferta disponible, lo que Qloo ofrece a sus clientes es la posibilidad de dirigirse a un target concreto utilizando combinaciones de varios datos demográficos, políticos, ingresos anuales o gustos personales.

La mala noticia es que una aplicación sea capaz de demostrarnos que somos demasiado previsibles, incluso para decirnos dónde nos apetece cenar un viernes por la noche en una ciudad que pisamos por primera vez, antes incluso de que nosotros mismos lo hayamos pensado. Pero siendo sinceros, eso no es culpa de la inteligencia artificial… y siempre queda la opción de dejarse llevar y buscar la sorpresa.

Edición: Maruxa Ruiz del Árbol | Douglas Belisario
Texto: José L. Álvarez Cedena


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