Paolo Nespoli

Paolo Nespoli, el astronauta más veterano de la Agencia Espacial Europea


Paolo Nespoli

Paolo Nespoli

Astronauta de la ESA

400 kilómetros pueden ser pocos. Es la distancia que separa, poco más o menos, Madrid de Alicante o Murcia de Málaga. Cuatro horas en coche. Pero si esos 400 kilómetros no están al norte o al sur, ni al este o al oeste, sino que son directos hacia arriba, la distancia se hace insalvable. Eso es lo que sintió Paolo Nespoli cuando recibió la noticia de la muerte de su madre mientras él se encontraba en la Estación Espacial Internacional: “la vi empeorar poco a poco, hasta que un día, durante una videoconferencia lo único que me dijo fue: lo siento, creo que no puedo esperarte hasta que vuelvas”. A Nespoli le hubiera gustado poder bajar en ese mismo instante, pero tuvo que soportar la impotencia de no poder hacer nada desde el espacio, excepto desearla una buena partida. Poco después, junto a sus compañeros de expedición y el personal de la Agencia Espacial Europea en tierra, guardó un minuto de silencio en recuerdo de su madre: “fue hermoso, estaba afligido y sentía al resto de la tripulación muy cercana. Yo soy de un pueblo pequeño, y en ese momento toda la gente estaba alrededor de mi familia. Justo en el momento del funeral, sobrevolamos con la Estación Espacial Internacional mi pueblo y todos miramos a través de la ventana recordando a mi madre”.

Sin duda este es el recuerdo más emotivo que guarda Paolo Nespoli, y eso que el italiano tiene vivencias más que de sobra para contar, puesto que puede presumir de ser el astronauta más veterano de la ESA con 61 años y uno de los que mayor experiencia acumula en vuelos: es el segundo que más tiempo ha pasado fuera de nuestro planeta y ha participado en tres misiones distintas en la Estación Espacial Internacional. Nespoli creció fascinado con las estrellas desde que vivió la llegada del hombre a la Luna siendo un niño; decidió que quería convertirse en astronauta viendo la serie de animación “Los Supersónicos”, un clásico de Hanna Barbera que contaba las futuristas aventuras de una familia que vivía en el espacio y se trasladaba al centro comercial a bordo de un platillo volador.

Nespoli cree que dentro de algunos años los viajes al espacio dejarán de ser cosa de unos pocos capaces de “sentarse en una pequeña bomba atómica” para ser lanzados cientos de kilómetros hacia arriba, para convertirse en una experiencia casi turística. Y considera, además, que este tipo de vivencias dejarán una huella indeleble en quienes las tengan, porque todos los que han visitado la Estación Espacial Internacional han podido comprobar que “puedes ver un continente de un solo vistazo y apreciar que no hay fronteras”. “Ojalá más y más personas puedan viajar al espacio -desea el astronauta italiano- para regresar y convertirse en mejores seres humanos”.

Edición:  Pedro García Campos | Maruxa Ruiz del Árbol | Ainara Nieves
Texto: José L. Álvarez Cedena


Astronomía Espacio