David Pistoni

Universitarios valencianos compiten para diseñar la cápsula de Hyperloop


David Pistoni

David Pistoni

Cofundador Hyperloop UPV

Si Elon Musk silba, el mundo de la tecnología acude en masa a su llamada. El empresario sudafricano se ha convertido en el nuevo gurú del futuro. En una especie de visionario que lo mismo se plantea el reto de llegar a Marte antes que la mismísima NASA, que se empeña en impulsar el coche eléctrico y autónomo desde Tesla Motors, o apuesta en serio por la energía solar con una compañía como Solar City. Musk, que se hizo millonario al vender PayPal (empresa fundada por él mismo), es según Forbes una de las personas más poderosas del mundo. También de las que más dinero tiene. Los medios le retratan como una suerte de benefactor de la humanidad que busca conquistar un futuro tecnológico, algo así como el sucesor de Steve Jobs pero a lo grande. Sus logros en distintas empresas y su indudable capacidad de seducción, hacen que cada vez que Musk reclama ayuda o inversión para alguno de sus nuevos proyectos, lluevan candidatos para sumar en la dirección que marca.

Eso es lo que ha pasado con Hyperloop, una de esas ideas que ha despertado la curiosidad de todo el planeta. Su concepto, una especie de tren futurista que circula por tubos al vacío, promete un medio de transporte eficaz, limpio y rápido capaz de conectar Madrid y París en una hora. Pero incluso para alguien acostumbrado a salirse con la suya como Elon Musk, no es tan sencillo poner en funcionamiento un concepto tan revolucionario que cuenta, además, con un buen número de críticos. SpaceX, la compañía que impulsa Hyperloop, ha liberado su tecnología bajo el sistema de hardware abierto, animando a equipos y universidades de todo el planeta a participar en el diseño final antes de que se construya el prototipo definitivo.

Una de las ideas de Musk para animar a esta participación ha sido una competición en la que se eligen los mejores diseños de las cápsulas en las que viajarán los futuros pasajeros. Más de cien equipos, algunos auspiciados por las mejores universidades del mundo, se reunieron en el mes de enero de 2016 en Texas para presentar sus diseños. Y entre ellos se encontraban cinco jóvenes valencianos que, contra todo pronóstico y frente a equipos formados por decenas de personas, obtuvieron los premios a “Mejor Diseño Conceptual” y “Mejor Subsistema de Propulsión”. Ahora estos estudiantes de la Universidad Politécnica de Valencia se preparan para la segunda fase de la competición que tendrá lugar el próximo verano. El reto esta vez es mayúsculo, puesto que tienen que construir un prototipo a tamaño real de la cápsula que han diseñado y probarlo en la pista que SpaceX tiene en Texas. Los cinco miembros originales son ahora casi 30, después de fichar a algunos de los mejores alumnos de su universidad (recibieron más de 200 solicitudes después de su éxito), y nada les parece imposible. Esa es tal vez su mejor baza, que comparten con Elon Musk, el inspirador de todo esto, la convicción de que los únicos límites son los que marcan su imaginación y su esfuerzo.

Edición: Maruxa Ruiz del Árbol | David Giraldo
Texto: José L. Álvarez Cedena


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